Preparar el mapa raster

El primer paso consiste en obtener un escaneo de buena calidad del mapa en papel o utilizar una imagen raster ya disponible.

Es importante que el mapa sea legible, no esté deformado y preferiblemente disponga de cuadrícula kilométrica o coordenadas geográficas visibles.

Seleccionar los puntos de calibración

Los puntos de control deben ser fácilmente identificables en el mapa y disponer de coordenadas conocidas.

Generalmente se utilizan intersecciones de cuadrícula, vértices geodésicos, cruces de carreteras u otras referencias cartográficas precisas.

Asignar las coordenadas

Después de seleccionar los puntos de calibración, es necesario introducir las coordenadas correctas según el sistema cartográfico utilizado por el mapa.

El software calculará automáticamente la transformación geométrica necesaria para alinear la imagen con las coordenadas reales.

Verificar la precisión de la calibración

Una vez completada la georreferenciación, es importante comprobar la precisión del mapa comparando puntos conocidos o datos GPS reales.

Los posibles errores pueden depender de puntos de control imprecisos, un datum incorrecto o deformaciones del escaneo original.

Utilizar mapas raster georreferenciados

Los mapas calibrados pueden utilizarse para visualizar trazas GPX, waypoints y rutas outdoor con precisión geográfica.

Esto permite integrar cartografía histórica, mapas excursionistas escaneados e imágenes personalizadas en software GPS.

Georreferenciar mapas con OkMap

OkMap incluye herramientas dedicadas a la calibración de mapas raster y a la gestión de sistemas de coordenadas.

El software permite asociar fácilmente puntos de control, verificar errores de calibración y utilizar inmediatamente mapas georreferenciados con trazas y datos GPS.