Qué significa orientar un mapa

Un mapa está orientado cuando se coloca de manera que las direcciones representadas en el mapa correspondan a las direcciones reales del terreno. En la práctica, si el Norte aparece en la parte superior del mapa, orientar el mapa significa girarlo hasta conseguir que su Norte apunte realmente hacia el Norte.

Una vez orientado el mapa, resulta mucho más sencillo comparar lo que vemos en el mapa con lo que observamos a nuestro alrededor: un valle, una cresta, una carretera, un edificio o una cumbre pueden identificarse en la dirección correcta.

Para aprender a interpretar correctamente un mapa topográfico, incluidos su leyenda, escala, retículas, coordenadas y curvas de nivel, consulta el artículo Cómo leer un mapa topográfico.

Norte geográfico y Norte magnético

Cuando se habla de orientación es importante distinguir entre Norte geográfico y Norte magnético.

El Norte geográfico indica la dirección hacia el Polo Norte geográfico y es la referencia utilizada por la cartografía geográfica. El Norte magnético es, en cambio, la dirección indicada por la aguja de una brújula, determinada por el campo magnético terrestre.

Las dos direcciones no coinciden exactamente. La diferencia angular recibe el nombre de declinación magnética y varía con el tiempo y en función de la posición geográfica.

Por tanto, cuando se utiliza una brújula junto con un mapa, es necesario saber qué referencia del Norte utiliza el mapa y tener en cuenta, cuando sea necesario, la declinación magnética. Los mapas topográficos pueden incluir esta información en la leyenda o en un diagrama específico.

Un detalle importante. La presencia de una retícula en el mapa no significa automáticamente que sus líneas estén orientadas exactamente hacia el Norte geográfico en todos los puntos del mapa. El sistema de proyección y la representación cartográfica pueden introducir diferencias que deben tenerse en cuenta cuando se requiere una orientación precisa.

Orientar el mapa con la brújula

El método más sencillo para orientar un mapa consiste en utilizar una brújula. Se coloca la brújula sobre el mapa y se gira el mapa hasta hacer coincidir la dirección Norte del mapa con la indicada por la brújula, teniendo en cuenta la declinación magnética cuando sea necesario.

Una vez orientado el mapa, no es necesario conocer inmediatamente la propia posición con precisión: ya es posible comparar la disposición de los elementos representados con lo que se observa sobre el terreno.

Por ejemplo, si desde nuestra posición se observa una cumbre característica al Noreste y en el mapa la misma cumbre se encuentra en la misma dirección, esto proporciona un primer elemento importante para comprobar nuestra orientación.

La orientación con brújula resulta especialmente útil cuando no se dispone de GPS, cuando la señal es incierta o como comprobación independiente de la posición indicada por el dispositivo.

Determinar la propia posición con el mapa

No es necesario disponer de un GPS para determinar la propia posición. Un mapa topográfico, una brújula y, cuando esté disponible, un altímetro permiten situarse sobre el terreno utilizando elementos reconocibles a nuestro alrededor.

Intersección de dos direcciones

Un método clásico consiste en identificar dos elementos claramente reconocibles sobre el terreno, por ejemplo una cumbre, un campanario, una antena u otro punto característico. Midiendo con la brújula la dirección hacia cada elemento y trazando en el mapa las dos direcciones desde sus respectivos puntos, su intersección proporciona una estimación de nuestra posición.

Como la dirección se mide desde nuestra posición hacia el punto observado, en el mapa debe trazarse la dirección opuesta, es decir, el contrarrumbo. Para obtenerlo se suman o se restan 180° al rumbo medido, manteniendo el resultado en el intervalo de 0° a 360°. Para representar con precisión la dirección en el mapa es útil utilizar un transportador.

Determinar la posición en un mapa topográfico mediante contrarrumbos y altitud
Dos métodos para determinar la posición en un mapa topográfico: intersección de dos contrarrumbos y combinación de una dirección con la altitud.

Dirección y altitud

Otra posibilidad consiste en combinar la dirección de un elemento reconocible con la propia altitud. Conociendo la dirección hacia el elemento y la altitud indicada por el altímetro, las curvas de nivel permiten identificar en el mapa las zonas compatibles con esta información y reducir el área de la posible posición.

En ambos casos, el resultado será tanto más fiable cuanto más cuidadosamente se hayan identificado los elementos del terreno y medido las direcciones. La combinación de varias informaciones, como direcciones, altitud, forma del terreno y otros puntos reconocibles, permite obtener una localización más fiable.

Determinar la propia posición con el GPS

El GPS permite determinar la propia posición mediante las coordenadas recibidas de los satélites. Por tanto, un dispositivo puede mostrar la posición directamente sobre el mapa digital, indicando el punto en el que nos encontramos.

La posición puede expresarse mediante latitud y longitud o mediante coordenadas pertenecientes a un sistema proyectado. Para comparar correctamente las coordenadas GPS con el mapa es necesario, por tanto, interpretar correctamente el sistema de referencia.

Cuando se dispone de un mapa en papel, las coordenadas proporcionadas por el GPS pueden utilizarse para determinar manualmente la propia posición, siempre que el mapa incluya una retícula compatible con el sistema de coordenadas utilizado.

En cambio, con un mapa digital georreferenciado, el software puede representar directamente la posición GPS sobre el mapa, haciendo inmediato el contraste entre la posición y el terreno.

Comparar la posición GPS con el terreno

Saber dónde se encuentra el punto GPS en el mapa es útil, pero la orientación no debería limitarse a la simple observación de la posición. Es importante comparar la posición con la morfología del terreno y con los elementos que realmente pueden observarse.

Crestas, valles, cursos de agua, carreteras, edificios, cumbres y otros elementos característicos pueden proporcionar confirmaciones independientes de la posición indicada por el GPS.

Este enfoque resulta especialmente útil cuando la precisión de la posición no es suficiente para distinguir entre dos senderos cercanos o cuando el mapa utilizado no está perfectamente actualizado.

No te fíes de un solo indicio. Una buena orientación se basa en la comparación de varias informaciones: posición GPS, dirección, forma del terreno, senderos, carreteras y otros elementos reconocibles sobre el terreno.

Seguir un track GPS sobre el terreno

Cuando se dispone de un track GPS preparado previamente, el dispositivo puede mostrar la propia posición con respecto al recorrido previsto. De este modo es posible comprobar si se está siguiendo correctamente el track e identificar rápidamente posibles desviaciones.

Sin embargo, es importante distinguir entre seguir un track y comprender el recorrido. Una línea en la pantalla no indica necesariamente que el recorrido siga siendo practicable, ni proporciona por sí sola información suficiente sobre las características del terreno.

Por tanto, el mapa sigue siendo una herramienta importante para interpretar lo que se encuentra alrededor del track y para valorar con antelación posibles alternativas.

Incluso cuando el track se ha preparado con gran atención, siempre es conveniente comprobar la situación real sobre el terreno. Un sendero puede haber sido modificado, estar interrumpido, ser poco visible o haber dejado de ser transitable.

Utilizar el mapa y el GPS conjuntamente

El mapa y el GPS no deben considerarse herramientas alternativas, sino complementarias. El GPS resulta especialmente eficaz para determinar rápidamente la propia posición, mientras que el mapa permite comprender el contexto geográfico y planificar las posibles direcciones.

Durante una excursión, por ejemplo, se puede:

  • utilizar el GPS para conocer la propia posición;
  • comprobar en el mapa la posición con respecto a valles, crestas, carreteras y senderos;
  • comprobar la dirección de marcha;
  • comparar el recorrido previsto con el recorrido realmente seguido;
  • utilizar el mapa para valorar alternativas en caso de obstáculos o desvíos.

De este modo, el GPS se convierte en una herramienta de apoyo a la navegación y no en la única fuente de información.

Dirección de marcha y orientación con GPS

Un error bastante común consiste en pensar que el GPS conoce siempre la dirección hacia la que está orientado el dispositivo. En realidad, un receptor GPS normal puede determinar la dirección de movimiento comparando posiciones sucesivas.

Cuando se está parado, esta información puede no ser significativa: pequeños errores en las posiciones sucesivas pueden producir una dirección aparentemente variable.

Durante el movimiento, en cambio, la dirección obtenida a partir del cambio de posición resulta mucho más útil para determinar la dirección de marcha.

Algunos dispositivos disponen además de un sensor magnético que permite utilizar una brújula electrónica. En este caso, el dispositivo puede determinar la dirección incluso cuando se está parado, sin tener que obtener la orientación a partir del desplazamiento entre dos posiciones GPS. También en este caso es importante conocer la diferencia entre la dirección magnética y la referencia geográfica.

Orientación sin conexión a Internet

El posicionamiento GPS no requiere una conexión a Internet. El receptor puede determinar su posición utilizando las señales de los satélites incluso sin conexión de datos.

Sin embargo, para visualizar un mapa durante una excursión sin conexión, la cartografía debe estar ya disponible en el dispositivo, por ejemplo porque se ha descargado previamente o porque se trata de un mapa local. Para obtener más información sobre el uso de mapas offline, consulta el artículo Uso de mapas offline para senderismo.

Esta distinción es especialmente importante en las actividades outdoor: GPS y acceso a Internet son dos cosas diferentes. Es posible disponer de posicionamiento GPS incluso donde no existe cobertura telefónica, pero no es posible descargar en ese momento un nuevo mapa Web si el dispositivo no dispone de conexión a la red.

Limitaciones y precauciones

Ninguna herramienta de orientación es infalible. El GPS puede presentar errores de posición, la brújula puede verse afectada por objetos metálicos o campos magnéticos y un mapa puede estar desactualizado o no representar fielmente la situación actual.

Por tanto, es una buena práctica utilizar simultáneamente varias fuentes de información y no basar una decisión importante en una única indicación.

En particular, cuando se recorren entornos montañosos o poco frecuentados, es conveniente disponer de un método alternativo de orientación y no depender exclusivamente de la batería o de la electrónica.